La licuación de la propiedad: cómo tu casa puede ayudarte a mejorar tu jubilación
Cuando pensamos en la jubilación, lo primero que nos viene a la cabeza son las pensiones o los ahorros. Sin embargo, muchas veces olvidamos que el mayor patrimonio de la mayoría de las personas mayores es su casa. Después de toda una vida trabajando para pagarla, esa vivienda puede convertirse en una fuente de tranquilidad económica sin necesidad de venderla ni marcharse de ella.
A esta posibilidad la llamamos “licuación de la propiedad”, y consiste, dicho de forma sencilla, en transformar parte del valor de tu vivienda en dinero disponible para mejorar tu día a día.
¿Qué significa licuar la propiedad?
La palabra “licuar” puede sonar complicada, pero es algo simple: es hacer líquido (dinero) un bien que normalmente no se puede gastar, como una casa. De este modo, puedes obtener un ingreso extra que te ayude a cubrir gastos, darte un capricho o asegurar tu bienestar sin tener que renunciar a vivir en tu hogar.
La licuación patrimonial es un término que se refiere a la conversión de un activo, como una vivienda, en un ingreso líquido para complementar la economía de personas jubiladas o de edad avanzada.
¿Qué opciones existen?
Existen diferentes fórmulas para licuar la vivienda. Las más habituales son:
● Hipoteca inversa: el banco te paga una cantidad (en mensualidades o de golpe) usando tu vivienda como garantía. Tú sigues viviendo en ella y la deuda se liquida más adelante, normalmente cuando la herencia pasa a los hijos. Se trata de un préstamo con garantía hipotecaria sobre una parte del valor de la vivienda, pero sin obligación de devolverlo por parte de los propietarios actuales.
● Nuda propiedad: vendes el derecho de la propiedad (la nuda propiedad) pero conservas el derecho a vivir en ella de por vida (derecho de usufructo o derecho de uso y disfrute). Recibes el dinero de la venta del primer derecho (nuda propiedad) y mantienes el segundo derecho de por vida (usufructo vitalicio).
● Vivienda inversa o alquiler vitalicio: vendes la vivienda, pero con un contrato que asegura que puedes seguir residiendo en ella pagando un alquiler simbólico y fijo, recibiendo un pago inicial por ello.
Cada opción tiene ventajas e inconvenientes, y es fundamental contar con asesoramiento profesional para elegir la que mejor se adapta a tu situación.
¿Por qué puede ser útil para ti?
Muchas personas mayores sienten preocupación por no tener ingresos suficientes en la jubilación. La licuación de la propiedad permite:
● Obtener liquidez inmediata sin perder tu casa.
● Cubrir gastos médicos, de asistencia o de dependencia.
● Mantener la tranquilidad económica sin cargar a la familia.
● Planificar el futuro de forma más segura y organizada.
¿Qué pasa con la herencia?
Uno de los principales miedos es cómo puede afectar esta decisión a los herederos. La realidad es que cada producto se gestiona de manera distinta: algunos reducen el valor de la herencia, otros la transforman, y siempre hay que analizarlo con calma.
Por eso, en Ajuda a Majors Balears creemos que lo más importante es informarse bien y tomar la decisión de forma acompañada, pensando tanto en el presente como en el futuro de la familia y buscar la solución que mejor se adapte a cada caso.
Conclusión
Tu casa no es solo un lugar donde vivir, también es un recurso que puede ayudarte a disfrutar de una jubilación más tranquila. La licuación de patrimonio es una oportunidad para transformar años de esfuerzo en bienestar y calidad de vida y revertir esos ahorros que tanto esfuerzo y trabajo han costado y que de otra manera no podrían disfrutarse.
En Ajuda a Majors Balears te escuchamos, estudiamos tu caso de forma personalizada y te acompañamos en todo el proceso para que tomes la mejor decisión para ti y los tuyos.

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